Mi Pasión por el Baile y el Patinaje
Mi Pasión por el Baile y el Patinaje
El baile no es solo una forma de moverse: es una forma de contar historias, expresar emociones y conectar con uno mismo y con los demás. Hay muchos estilos como el ballet, la danza contemporánea, el hip hop, el flamenco y cada uno tiene su esencia. Lo bonito del baile es que no importa el nivel o la técnica: si bailas con el corazón, ya estás haciendo arte.
El patinaje, por su parte, combina la gracia del
baile con la destreza del deporte. Ya sea sobre hielo o sobre ruedas, el patinaje requiere equilibrio, coordinación y mucha dedicación. El patinaje artístico, por ejemplo, es como bailar en el aire, con la dificultad añadida de deslizarte mientras mantienes el control del cuerpo.
Ambas disciplinas tienen algo en común muy poderoso: te obligan a estar presente. En el momento en que bailas o patinas, desaparecen las preocupaciones. Solo estás tú, tu cuerpo, y el ritmo que te mueve. Y eso es algo que muy pocas cosas en la vida pueden darte con tanta intensidad.
Aunque el baile y el patinaje siempre han sido mis grandes pasiones, con el tiempo me vi obligada a dejarlos de lado. La rutina diaria, las responsabilidades y la falta de tiempo hicieron que dejara de bailar, a pesar de cuánto lo disfrutaba. En cuanto al patinaje, la pandemia del COVID-19 marcó un punto de quiebre: los espacios cerraron, las restricciones aumentaron y, poco a poco, me alejé de esa actividad que tanto me hacía sentir viva. Aun así, el deseo de volver sigue presente, esperando el momento adecuado para renacer.
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